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Uruguay
Aventuras con los dorados del Daymán. Segunda parte


Por Roberto Galbarini


Dos amigos, andaban con ganas de pescar. Les propuse entonces algo diferente mencionándoles  que debía relevar el rio Daymán (Para aquellos que no conozcan este rio los invito a leer la primer entrega ``Tigres Uruguayos´´, en dicha nota podrán conocer accesos, aspectos técnicos) y las aguas de Salto Chico sobre el río Uruguay. Hicimos planes entonces para organizar las jornadas de pesca día por día. Nosotros organizamos, pero como luego pasaré a contarles, el clima fue quien impuso el ritmo de nuestro relevamiento.

Un relato de pesca!!
Los primeros intentos en Salto Chico

 Tomamos la Panamericana rumbo norte y luego de 4 horas de ruta y más 2 horas de aduana, llegamos finalmente a destino. Sin perder tiempo encaramos un almuerzo improvisado mientras armábamos equipos. Mosca, spinning y carnada fueron los tres estilos que decidimos para los primeros intentos realizados en la zona del Rio Uruguay conocida como salto chico, queríamos aprovechar lo que nos quedaba del día al máximo. Por una cuestión de altura y caudal de agua, los intentos con mosca fueron los más rendidores mientras que las cucharas y las plomadas quedaban una tras otra en las piedras. Cinco clavadas y cero capturas, había sido el desfavorable resultado tras una falta gravísima, no haber revisado bien los equipos antes de partir.  Cuando me dispuse al armado del equipo me di cuenta que en el tubo de mi caña #8 había guardado una #5. Estábamos en un ambiente con posibilidades a dar con dorados de gran porte y yo lo la había encarado con un equipo inapropiado, poco fue lo que me duró la calentura y me dispuse a pescar con la #5 y moscas mas pequeñas. Algunas derivas suaves y bien trabajadas con mi línea de hundimiento intermedio, hicieron posible la conexión con varios dorados de entre 3 y 5 kilos con la dificultad de quererlos clavar con anzuelos chicos y cañas livianas, tarea que fue imposible dado que los dorados saltaban una o dos veces máximo y soltaban la mosca. Parecía que la potencia de mi caña no era la suficiente para atravesar esos maxilares o bien no era mi día.

Se había terminado la jornada y quedando unos minutos de luz habíamos decidido ir a armar el campamento. Hicimos un lindo fuego, un regio asado, acompañado por un vino no tan regio. Como postre una reconfortante  inmersión termal y ya no había cuerpo que aguante, a la cama a disfrutar del frio de la carpa mal armada!
  

Primer día en el Dayman:
Me despertó una dulce lluvia repiqueteando sobre el techo de la camioneta En vistas del panorama, seguí durmiendo un rato mas.  Cuando volví a despertarme a eso de las 8 hs, había  calmado un poco el agua.
Lo único bueno de algunos momentos desagradables es que cuando pasan, los podemos contar como algo anecdótico. Destemplado y temblando pero contento por la pesca que se avecinaba, me puse rumbo al hall del hotel a pedir que llenaran el termo, los uruguayos no pierden el tiempo en materia de mate, 10 segundos y termo listo para despertar a los compañeros con una buena mateada.
Buenos mates, abajo del techo con las manos heladas y las clases rápidas de pesca que suelen darse a los menos expertos - mis amigos no tenían experiencia en pesca con señuelos y  mucho menos con mosca – “tirá acá, hacé así, cuando claves levantá la caña” , en fin, ya eran como las 10 de la mañana y seguíamos paveando….”muchachos a armar los equipos y me ayudan así aprenden. Acá nadie se rasca ´.

En el agua
Un poco de vadeo y posicionamiento en el río parecíamos ``Los tres mosqueteros´´.
Mis compañeros, ambos con caña #5 de acción rápida, línea de flote y algo así como unas wolly Burger en oliva y blanco lastraditas (mas una selección que les había hecho para cada uno como reserva) y yo con una varita 7´6´´ #3 y mosca tubo pequeña.
Pasados los 300 a 500 metros que separaban la zona de carpas con la zona de pesca el rio nos recibía limpio, con poco caudal y a modo de regalo acción instantánea que me permitió dar unos consejos mas sobre lances cortos, clavadas, arrime y devolución.

La idea principal era relevar un tramo de 1 km de río aguas abajo del acceso al camping para luego conectar con un brazo al que solo se puede acceder de esta manera, este corre libre lejos del contacto con humanos. Para tales fines habíamos propuesto una separación de unos 50 a 100 metros entre cada uno de nosotros para no molestarnos y para evitar que los peces huyeran por el barullo. Yo había tomado la delantera y así fue que empezamos a recorrer los primeros tramos de rio, la lluvia y lo impopular del lugar, nos dejaron como regalo el rio completamente para nosotros solos.
Logre en este tramo una peculiar captura, un Pira Pita, nunca me lo hubiera imaginado.

Como mencionaba en la entrega anterior es muy importante el uso de calzado con suela de fieltro o botas de vadeo, el fondo de este rio es de lecho rocoso y al mismo lo recubre una delgada capa de verdín. Habiendo ya hecho la mitad del recorrido veo que se acerca uno de mis compañeros completamente pasado por agua, justamente era quien no llevaba el calzado apropiado, empapado y temblando decidió regresar al campamento. Luego de despedirlo quedamos solo dos para relevar el resto del rio y antes de seguir aprovechamos para hacer una paradita y almorzar unas jugosas latas de atún junto a otras de choclo, todo esto debajo de unas ramas que nos cubrían mas o menos de la lluvia.

Luego del pintoresco almuerzo,  llegamos al sector donde desemboca el tramo oculto del Dayman, pudimos entonces observar  como venía una corriente fuerte de agua por este brazo producto de la lluvia que estaba cayendo, la mitad todavía clara y la otra mitad ya sucia por el agua que llegaba de las barrancas.
 
Nos abrimos camino por una enramada que parecía proteger el rio. Un poco inquieto y medio apurado le digo a Iván, vamos a pescar tranquilos pero no mas de 10 minutos por sector, la claridad del agua no iba a durar mucho mas. Unas 20 capturas mas con variados modelos de moscas nos demostraban nuevamente las bondades de este curso que por momento nos regalaba el silencio absoluto y por momentos el sonido clásico de una fuerte lluvia sobre el agua. Al parecer este es un ambiente de desove para las especies que pueblan el rio Uruguay, nos contaba un lugareño que hacía poco,  unos pescadores habían capturado un surubí de mas de 20 kilos. SI, al parecer en este pequeño rio todo puede suceder.

Aventuras , que de eso se trata!
Caía el sol y cada vez nos costaba mas y mas remontar el rio con el agua que de la rodilla habia pasado a correr por nuestra cintura y nos vimos obligados  a guardar la línea y emprender al regreso, medio recorrido nos había quedado entonces sin poder hacer un intento. La vuelta no fue menos “aventurera” Solo nos guiaba la penumbra y el contorno de los arboles, el ingreso al camino del camping es una pequeña abertura entre una enramada a la que yo confiado sabia que de no verla contaba con una cascadita que se formaba enfrente, el sonido me guiaría pero ya cuando estábamos cerca no lograba escucharlo y por un lapso de 15 minutos creí que estábamos destinados a pasar la noche en la oscuridad bajo la lluvia.
Fue entonces que diviso una saliente que ya tenia guardada en mi memoria de viajes anteriores y entonces le grito a Ivan, NOS PASAMOS, esta esquina la conozco, la entrada esta 200 metros para atrás, ya nervioso y desesperado volví medio corriendo por el medio del rio y habiendo olvidado que el fondo era de rocas desparejas caí en un pozon mojando medio cuerpo, mucho no me importo porque total, ya estaba pasado por agua. No me habia percatado que la rapida crecida habia dejado mi unica referencia bajo agua, la cascadita no existía!

De regreso al dayman
Ultimo dia de pesca, decidimos regresar al Dayman para chequear caudal y color de agua. Una vez alli vimos que lamentablemente en vez de mejorar la cosa habia empeorado y ya viendo los resultados de antemano les pedi que fueramos para el tramo de salto chico sobre el Uruguay….cri….cri…nada, ya estaban los dos en el agua, parecia un rio de montaña, acaudalado y bien rapido con la diferencia que este estaba totalmente turbio. Los deje que intentaran media hora, al ver lo compicado de la situación salieron solitos en busqueda de mas accion``VAMOS?´´ y al unisono, ni hablar, VAMOS!

 

Ya sobre el Uruguay nos ubicamos en diferentes pedregales bien visibles y de facil vadeo cada uno haciendo sus pertinentes maniobras para intentar alguna captura, asi pasamos la tarde, salio el sol nuevamente y al final del dia el resultado fue muy positivo, nadie se cayo al agua, la lluvia habia desaparecido, el paisaje habia sido magnifico y tambien capturamos y devolvimos algunos Dorados de entre 2 y 3 kilos, ese dia tampoco habia sido la excepción, tambien habia perdido algunas capturas importantes tras no haberlas podido clavar correctamente, asi y todo pesque y aprendi cosas nuevas.

 

Quise contarles todos los aspectos ``malos´´ del viaje porque a pesar de todo fue una de esas salidas inolvidables. Una salida de estas características tiene todo los componentes: momentos maravillosos , momentos adversos, en fin los condimentos fundamentales de las aventuras que no se olvidan.

Me despido invitandolos a ver el atado paso a paso de una de las moscas mas utilicé en este viaje, una Tube Fly chiquita que habia diseñado yatado previo al viaje para mi equipo #3. ``Tube Fly mojarra´´

Hasta la próxima !
Atte. Roberto E. Galbarini.

Colaboraciones especiales de fotografia: Ivan Ahumada

 
 
 
 
 
 
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