 |
|
ejemplares xl en los pedregales de Itatí
|
Después de tanto andar recorriendo el país siguiendo al dorado, creo que puedo hacer un balance de cuales son aquellos destinos en donde el tigre de los ríos ,bajo cualquier circunstancia climática o hídrica, dice presente siempre. Uno de esos lugares es sin dudas Itatí. Serán quizá sus formidables pedregales oxigenando el agua y adecuados para el acecho , la abundancia de carnada, la poca presión de población costera que afecta al río o tal vez todos esos factores juntos, los que hacen que las canchas de pesca de Itati cuenten con notables ejemplares, cantidades importantes y si no la garantía, un altísimo porcentaje de encontrarlos en algún momento de la jornada.
 |
|
Doblete en el medio del fresquete
|
Habíamos arribado procedentes del “Paso” siempre bajo condiciones climáticas desfavorables. Lluvias , viento sur y mucho, mucho frío. La esperanza de que las condiciones climáticas cambiasen eran remotas según los pronósticos. Todo parecía indicar que el mal tiempo continuaría y que deberíamos aceptar pescar como se pueda bajo esas condiciones.
Descartamos inicialmente los intentos en fly y en bait en algunos de los muy interesantes lugares que tiene Itatí . Una idea que se nos había ocurrido, era llegarnos aguas arriba hasta puerto Corazón, para hacer una bajada hasta Itati casteando sobre la costa. Lamentablemente los fuertes vientos y la casi nula actividad costera hizo que descartáramos dichas modalidades.
Optamos por lo seguro. Y siguendo los consejos del guía comenzamos a hacer trolling sobre el Paraná aguas debajo de l casco de la ciudad específicamente en la zona de pedregales de la isla Pacurí.
 |
|
Toda la pesca se hizo en los pedregales de la isla Pacurí con la imponente cúpula de la iglesia de Itati al alcance de nuestra vista
|
Era sobre estas cordilleras sumergidas en donde se estaba dando la pesca de dorados sin descartar la posibilidad de captura de algún surubí de los peso pesado.
Abrigados como si estuviéramos pescando pejerreyes en la laguna de Chasicó en el mes de Agosto, arrancamos hacia el río. Junto a nosotros, otras embarcaciones de las Cabañás Puerto Paraíso “dibujaban” el contorno de las piedras con señuelos de paleta larga.
Siempre atentos a lo que ocurriera en las otras embarcaciones, no dejaba de sorprendernos la cantidad enorme de sábalos lomeando por toda la zona. Estábamos evidentemente en el medio de un gran cardúmen que se estaba trasladando aguas arriba. Las esperanzas se nos acrecentaron. semejante volumen de carnada debería venir “acompañado “ por sus naturales predadores.
 |
|
El siempre emocionante momento de izar la pieza a la embarcación
|
 |
|
Los dorados a trolling capturados rondaron los ocho kilos de peso
|
Era tal la cantidad de sábalos que no había pasada que no robáramos alguno. Enormes ejemplares de mas de tres kilos quedaban atrapados por los triples de los señuelos. Algunos de ellos los cargamos para disfrutarlos en la cena.
Pero… donde estaban los dorados y los surubies … ?
Fue una de las embarcaciones vecinas la que nos dio inmediata respuesta. Ahí, a metros de nosotros, dos pescadores capturaban simultáneamente sendos ejemplares que promediaban los ocho o nueve kilos.
Nosotros insistimos un rato sin tener suerte de las otras embarcaciones de la cabaña que corridas por el frío y el apetito ya habían partido al embarcadero.
A la tarde antes de la partida, estando en la costa esperando la llegada de mi compañero Claudio y el guía, observé que los sábalos para la cena estaban siendo destripados por unos niños sobre la costa, sin dudar un minuto tomé de la lancha una equipo muy livianoque consistía en una caña de 2,30 mts.y un "huevito" montado con multifilamento del 018. Lancé a la correntada y empecé a “barriletear “ buscando que la carnada corra en busca de las fauces de algún doradillo . Sorpresa fue cuando la caña acusó una violenta corrida. Clavé y a casi ochenta metros una silueta de lo que en definitiva no era un doradillo sino un lindo ejemplar que superaba los cuatro kilos de peso, rompía la superficie del agua. Maravilloso fue pelearlo desde la embarcación anclada en la costa con el equipito exigido al máximo. Hasta que lo icé a la embarcación, el combativo dorado brincó cuatro veces sacando toda su anatomía del agua. Increíble, un rato antes estaba esperando al pie de la
 |
|
En el medio de un frío patagónico, la alegría de un buen dorado
|
embarcación que mis compañeros descendieran de las cabañas, sin poder imaginarme que al rato iba estar disfrutando una hermosa captura. La visualización de los gurisada, un rápido proceder y el sentido de la oportunidad, me había brindado inesperadamente, el momento mas bonito de la jornada.
A la tarde el tiempo siguió complicándose y al viento y al frío se le sumo una lluvia torrencial que nos saco de carrera definitivamente.Tal como unos días antes en el Paso, habíamos enfrentado las peores condiciones climáticas. Aun así los dorados de Itati habían respondido.-
Agradecemos los servicios como la hospitalidad de siempre de Cabañas Puerto Paraiso, con el agregado que en estas salidas le "caimos" casi de sorpresa.
Gracias Fede, Gracias Dany !! D.C.